Historia del Labrador Retriever

Historia del Labrador Retriever

Los antepasados del labrador actual se originaron en la isla de Terranova, ahora parte de la provincia de Terranova y Labrador, Canadá. El precursor de la raza de Labrador fue el perro de aguas de San Juan, una raza que surgió a través de la cría hecha por los primeros colonos de la isla en el siglo XVI. Los antepasados de los perros de San Juan no se conocen, pero probablemente fueron una mezcla aleatoria de razas de trabajo inglesas, irlandesas y portuguesas.
Hubo dos líneas de perros de San Juan:

Terranova mayor

Era de complexión más pesada, grande y con largo pelaje, fue el precursor del perro Terranova y probablemente fue el resultado de la cruza de perros de San Juan con los mastines traídos a la isla por las generaciones de pescadores portugueses que habían estado pescando en alta mar desde el siglo XVI.

Terranova menor

Era más pequeño, de complexión más liviana, activo, de pelaje corto y suave, fue el precursor del perro Labrador Retriever, siendo criado principalmente por los ingleses e irlandeses.

Los pescadores locales originalmente utilizaron al perro para ayudar a llevar los cabos entre los barcos, ayudar a recuperar y sacar las redes de pesca del agua. La lealtad del perro, su gusto por el agua y su disposición para el trabajo duro fueron características valiosas para los pescadores. El pecho blanco, las patas, el morro y el hocico -—conocidas como marcas smoking – fueron características del perro de San Juan y, a menudo, aparecen en labradores mixtos, y ocasionalmente se manifiestan en Labradores puros como un pequeño punto blanco en el pecho —conocido como medallón— o ligeros mechones de pelo blanco en las patas o en el hocico. Durante el siglo XIX un buen número de perros de San Juan fueron llevados a la región de Poole en Inglaterra, en ese entonces uno de los centros de comercio pescadero para la alta burguesía, donde estos animales llegaron a ser apreciados como perros de caza y recobre de aves en agua.

Unos pocos criaderos en Inglaterra comenzaron a reproducirlos, al mismo tiempo, en la isla de Terranova una combinación de políticas proteccionistas de la cría de ovejas —que llevó a subir de manera altísima los impuestos de los propietarios de perros, aunado a la cuarentena por rabia en Inglaterra que impidió la repatriación de los perros, llevó a la desaparición gradual y consecuente extinción del perro de San Juan en su país de origen, Canadá.
El primer y el segundo conde de Malmesbury criaban perros para cazar patos en su finca, al igual que el quinto y el sexto duques de Buccleuch, junto con el hijo más joven de lord George, William Montagu-Douglas-Scott, jugaron un papel decisivo en el desarrollo y establecimiento de la raza labrador moderna en la Inglaterra del siglo XIX. Los perros Avon —«Buccleuch Avon» y «Ned»— dados por Malmesbury para ayudar al duque de Buccleuch en su programa de cría en la década de 1880 se consideran los antepasados del labrador contemporáneo.

El primer perro de San Juan se dice que llegó a Inglaterra alrededor de 1820. Sin embargo, la reputación de la raza se extendió a Inglaterra mucho antes. Hay una historia que dice que el conde de Malmesbury vio a un perro de San Juan en un barco pesquero e inmediatamente hizo arreglos con los comerciantes para tener algunos de estos perros exportados a Inglaterra. Los antepasados de los primeros labradores impresionaron tanto al conde, por su habilidad y capacidad para recuperar cualquier cosa en el agua y en la tierra, que él dedicó su criadero entero al desarrollo y establecimiento de la raza.

Nombre

La casta fundacional de lo que hoy es el labrador retriever fue conocida primero como el perro de aguas de San Juan o Terranova menor. No fue hasta que los perros fueron llevados más tarde a Inglaterra, que fueron nombrados en honor de la zona geográfica canadiense conocida como «el Labrador», o simplemente «Labrador» para poder distinguirlos de la raza de más tamaño y peso: el perro Terranova, a pesar de que la raza era la más meridional proveniente de la Península de Avalon.

Referencias históricas

La primera referencia escrita de la raza fue en 1814 —«Instrucciones a los jóvenes deportistas» por el coronel Peter Hawker—, la primera pintura en 1823 —«Cora: Una perra Labrador» por Edwin Landseer—, y la primera fotografía en 1856 —el perro «Nell» perteneciente al Earl de Home, descrito tanto como un labrador y un perro de San Juan—. En 1870 el nombre de Labrador retriever se hizo común en Inglaterra. El primer labrador de color amarillo que se registró nació en 1899 —«Ben of Hyde», criadero del Mayor CJ Radclyffe—. El primer perro en aparecer en la portada de la revista Life fue un labrador retriever negro llamado «Blind of Arden» en el ejemplar del 12 de diciembre de 1938. El perro de San Juan sobrevivió hasta la década de 1980, los dos últimos especímenes fueron fotografiados viejos alrededor de 1981.

Historia de los subtipos

Los cachorros amarillos y del chocolate aparecerían ocasionalmente, hasta que finalmente van ganando aceptación en el siglo XX. El primer labrador amarillo reconocido era Ben de Hyde, nacido en 1899, y los chocolate se establecieron en los años 30.

Amarillos (y tonos similares)

En los primeros años de la raza hasta mediados del siglo XX, los labradores de capa que ahora llamaríamos “amarillos” eran de color oscuro, casi caramelo, (visible en las primeras fotografías amarillas de Labrador). La capa era conocida como “Golden” hasta que se requiriera ser cambiado por el UK Kennel Club, sobre la base de que “Gold” no era en realidad un color. A lo largo del siglo XX predominó la preferencia por tonos más claros de amarillo, hasta hoy la mayoría de los Labradores amarillos son de esta tonalidad.

Chocolate

Jack Vanderwyk rastrea los orígenes de todos los Labradores chocolates enumerados en bases de datos de labradores (unos 34.000 perros del Labrador de todos los colores) a ocho líneas de sangre originales. Sin embargo, esta tonalidad no se vio como un color distinto hasta el siglo XX. Antes de entonces, según Vanderwyk, tales perros se pueden rastrear pero no se registraron. Antes de su reconocimiento, se documentó a principios del siglo 20 cruces con Flatcoat o Chesapeake Bay retrievers. Los chocolate también se establecieron a principios del siglo 20 en las perreras del Conde de Feversham, y Lady Ward de Chiltonfoliat. Las líneas de sangre encontradas por Vanderwyk conducen de nuevo a tres Labradores negros hacia 1880-Buccleuch Avon (m), y su padre y madre, Malmesbury Tramp (m), y Malmesbury June (h). Morningtown Tobla también es nombrado como un intermediario importante. Y de acuerdo con el libro de estudios de Buccleuch Kennels, los chocolates en esta perrera nacieron de FTW Peter de Faskally (1908).

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Terranova Mayor

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Terranova menor

St_Johns_dog

«Nell» (1856). Fue propiedad del conde de Home

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«Buccleuch Avon» (1885). Perro base en las líneas del labrador moderno

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«Ben of Hyde», primer labrador amarillo reconocido

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«Cookridge Tango», primer labrador color chocolate campeón

Reconocimiento oficial

La raza de Labrador retriever fue reconocida por el Kennel Club británico en 1903. Su popularidad fue aumentando tanto en las exposiciones como en los ambientes cinegéticos; un momento
cumbre para la raza fue cuando el perro «Bramshaw Bob», propiedad de lady Lorna Howe, consiguió el BIS de Crufts de 1932 y 1933. Esta criadora también conseguiría este apreciado
galardón en 1937, esta vez con «Cheverella Ben of Banchory». El Club del Labrador de Inglaterra fue fundado en 1916, época en la que la mayoría de ejemplares eran negros, aunque los
amarillos empezaban a ser valorados. El primer ejemplar de este color fue registrado en 1899, nacido de dos padres color negro.
El primer estándar de la raza salió en 1916, y se modificó parcialmente en 1950. El estándar de la FCI en vigor es el de 2011.12 El estándar del AKC data de 1994 y difiere ligeramente de la FCI.

Criaderos con influencia en la historia

La década de los 40 y los 50 es fundamental en la evolución de la raza Labrador Retriever, ya que en esa época surgen los criaderos y los perros dejan huella profunda y ya reconocible en los
Labradores actuales.

Quizá el más conocido, influyente y valioso criadero de las últimas décadas haya sido, Sandylands. Su reputación como origen de los labradores amarillos más típicos y representativos de la
raza traspasó rápidamente la frontera de las Islas Británicas y hoy en día su nombre es sinónimo de tipicidad en cualquier parte del mundo.
Otro de los criaderos relevante en el tipo de labradores que podemos ver hoy en día es Ballyduff. Fundado en los 50 por Mrs. Docking, hoy en día es su hija quién se encarga de perpetuar la
línea. Lejos del tipo que se atribuye a los Sandylands, los Ballyduff han sido labradores dotados de un excelente sentido y habilidad para la caza, representados por poderosos machos negros
de expresiva mirada.

Blaircourt es otro criadero cuya actividad ha dejado huella desde sus comienzos a mediados de los 50, y Follytower produce desde 1973 labradores muy típicos, de elegante porte debido a
sus característicos cuello y parte frontal, que les aporta equilibrio, tanto en movimiento como posando.
Otro criadero fundamental de aquella época es Kinley, de Mr. y Mrs. Wrigley, quizá imprescindible para entender la evolución del labrador amarillo en tiempos recientes. En aquellos años 60,
dónde ganar un primer puesto en clase abierta con un labrador amarillo era algo excepcional, dada la supremacía y la fidelidad al estándar que representaban los perros negros, los Wrigley se
empeñaron en hacer de sus perros amarillos ejemplares aptos tanto para el ring como para las pruebas de campo. Pero quizá el mejor criadero de amarillos haya sido, y sea actualmente,
Poolstead.

El criadero Kimvalley ha sido también uno de los más importantes e influyentes de los últimos 50 años, con especial énfasis en algunas de sus hembras amarillas cuya presencia se puede
trazar hoy en día en muchos pedigríes fundamentales para la raza.

Y el criadero Lawnwoods ha extendido igualmente su influencia sobre generaciones de labradores a través de sus característicos ejemplares, principalmente amarillos, aunque algunos
chocolates, como Lawnwood Hot Chocolate, con su excelente pigmentación y magnífico sentido del movimiento, han sido referentes para la raza tanto en el Reino Unido como en otros
países.

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